Tabarca Island
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De obligada visita, esta isla, formada por materiales de origen volcánico sobre los que se han sedimentado calizas micénicas y depósitos cuaternarios, se localiza a unas diez o doce millas y tiene una longitud aproximada de 1.800 metros y anchura máxima de unos 400 metros. El acceso se realiza a través de barcos con múltiples salidas diarias desde Alicante y Santa pola, siendo como un paseo marítimo de aproximadamente una hora desde Alicante y media hora desde Santa Pola. Las líneas maritímas que hacen el recorrido son: * Alicante-Tabarca Crucero Kon Tiki 965 21 63 96 * Santa Pola-Tabarca Cruceros Baeza-Parodi 965 41 11 13 / 965 41 23 38 * Guardamar -Tabarca Cruceros Tabardo 966 70 21 22 * Torrevieja-Tabarca Cruceros Tabardo 966 70 21 22 El actual nombre de Tabarca fue puesto por Carlos III, en el año 1768, en recuerdo de la isla tunecina de Tabarka, antigua posesión española, de donde procedieron los primeros pobladores de esta isla alicantina. Se trataba de unos 300 prisioneros, en su mayoría genoveses, que estaban retenidos en Túnez y que, gracias al esfuerzo de fray Bernardo de Almanaya y fray Juan de la Virgen, fueron rescatados por Carlos III, previo pago de unas 1.200 pesetas de la época por cada uno de ellos. De esta manera, además de conseguir la libertad para los cautivos, se repoblaba esta isla desierta, que solían utilizar los berberiscos como plataforma para sus ataques a la costa levantina. Fue declarada Reserva Marina en 1986 gracias a sus aguas cristalinas, sus fondos marinos y su abundante fauna y flora. El carácter subtropical de las aguas invita constantemente al baño y ofrece al buceador un panorama de abundantes bancos de peces, estrellas de mar y una gran diversidad de algas que forman una increíble gama de colores. La ciudad de esta isla se construyó en el planteamiento urbanístico del siglo XVII como si de una maqueta perfecta se tratase, rodeada de impresionantes murallas, muy bien conservadas en su mayoría, y con acceso a través de tres grandes portadas: la puerta de San Rafael, que queda al lado de Levante; la de San Gabriel, mirando a poniente, y la puerta de San Miguel, con vistas a la ciudad de Alicante, que desemboca en un acantilado bajo de roca redondeada llamado por los lugareños "El Puerto Viejo". Pero lo que más llama la atención al visitante es la Iglesia de estilo barroco, que resalta sobre el perfil de la isla. Otro edificio histórico es la antigua Casa del Gobernador, completamente restaurada en la actualidad como hotel. Una construcción en la que resaltan los detalles de la vivienda original, conservando arcos y muros que parecen hechizar a los huéspedes que deciden hacer noche allí. Los solitarios meses de invierno ofrecen la posibilidad de integrarse más en la vida cotidiana de la isla, alterada durante el verano por la gran afluencia de turismo. Aprovechar la temporada baja del hotel es una estupenda ocasión para el relax. Dando un paseo por la isla podemos observar el Torreón de San José y el antiguo faro, hoy restaurado para albergar un interesante laboratorio biológico que sirve de base a la Reserva Marina. Continuando con el recorrido encontramos el pequeño cementerio, desde donde se divisa el islote de la Nao, concurrido refugio de la notoria comunidad de gaviotas que habita en Tabarca. Si el calor aprieta, vale la pena bajar a tomar un baño a alguna de las muchas calas empedradas que forman la costa, ideales para disfrutar del aislamiento. Y cómo no, unas simples gafas de bucear nos abren un incomparable paisaje submarino, plagado de distintas especies. En esta isla en verano se pueden practicar una gran cantidad de deportes acuáticos, siendo su situación práctica para la vela, el windsurf o el paseo en barca.
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